¿Debe un autónomo tener un seguro? seguro de responsabilidad civil

El desempeño de una actividad económica como autónomo o empresario conlleva una serie de responsabilidades y ciertos riesgos a los que tendrás que enfrentarte. Aunque lo intentes no puedes controlar todo lo que pasa a tu alrededor y es posible que en alguna situación te enfrente a situaciones delicadas. Sin embargo sí que puedes protegerte de las adversidades y accidentes que puedan afectar a tu empresa y a tu figura de empresario, contratando para ello un seguro de responsabilidad civil, bien sea general bien sea profesional.

¿Qué es un seguro de responsabilidad civil?

Es imposible evitar el 100% de los accidentes pero sí puedes protegerte de sus consecuencias contratando un seguro de responsabilidad civil que se ajuste a las necesidades de tu empresa.

El Código Civil, en el artículo 1.902, indica que la persona que por acción u omisión causa daños a otra está obligada a repararlo; de esta manera y para cubrir esta necesidad en los autónomos y empresas surge el seguro de responsabilidad civil.

Muchas aseguradoras incluyen a los autónomos dentro de los trabajadores que pueden contratar un seguro de RC para Profesionales. Otras, les ofrecen seguros específicos para ellos, aunque las coberturas son casi idénticas a las que ofrece la otra póliza.

El seguro de RC es de contratación obligatoria en algunas actividades empresariales.

Si eres autónomo o tienes una empresa y le gustaría tener más información acerca de los seguros de responsabilidad civil puede llamar a nuestro departamento comercial (902 789 122) o rellene el formulario de contacto y nos pondremos en contacto con usted.

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Seguros de riesgos informáticos y ciberneticos

Hace poco fue telefónica pero antes de ayer fueron una gestoría, un despacho de abogados… En Arroyal Cantera te ayudamos a proteger tu empresa, tus datos y tus intereses. Ponemos a tu disposición las pólizas de seguro más avanzadas del sector.

¿Qué es un seguro de riesgos informáticos?

El seguro de riesgos informáticos protege a los profesionales y empresas contra los daños informáticos que puedan ser causados por un siniestro. Hoy en día, las herramientas informáticas tienen una importancia a menudo vital para las empresas ya que contienen y protegen datos e informaciones estratégicas para la supervivencia de las mismas y un siniestro en estos sistemas informáticos puede causar pérdidas muy cuantiosas en tiempo, dinero y trabajo.

¿Por qué contratar un seguro de riesgos informáticos?

Desgraciadamente, todo lo informático se vuelve rápidamente obsoleto y puede ser muy vulnerable de cara un daño concerniente a agua, incendio e incluso un virus. El seguro de riesgos informáticos ofrece una cobertura contra estos riesgos y da a las empresas la posibilidad de gozar de una buena indemnización con el fin de recuperar los datos salvaguardados o reemplazar rápidamente los materiales informáticos dañados.

Y, ¿qué es un seguros cibernéticos?

Los seguros Cibernéticos cubren al asegurado frente ataques de virus y piratas informáticos. Están destinados a proteger a las empresas de los riesgos, tanto online como offline, a los que están expuestas y que pueden llegar a ocasionarles grandes pérdidas.

Coberturas principales de los seguros cibérneticos

Al igual que ocurre con los seguros de Coche o de Hogar, cada compañía tiene total libertad para diseñar sus productos como mejor crea conveniente, incluyendo o excluyendo las coberturas que vea oportunas. Por eso, las pólizas pueden variar de una aseguradora a otra. ¿De qué suelen proteger o qué tienden a incluir estos seguros?

Estas pólizas ofrecen protección frente a los daños derivados de la alteración, modificación, destrucción o pérdida de información y datos a raíz de ciberataques externos.

Robo y/o pérdida de archivos, de ordenadores portátiles, elementos de memoria externa como USBs.

El acceso de personal laboral a información confidencial.

Incumplimiento de la legislación de protección de datos (LOPD).

Ciberamenazas: se incluyen en esta categoría la violación de datos e información de carácter privado así como reclamaciones sobre la seguridad de la red, piratería o gastos de restauración. También incluye pagos electrónicos, gastos de comunicación de crisis y servicios de consultoría.

Acceso a un equipo de gestión de crisis.

Cobertura económica.